
Mi lugar preferido para visitar en México, El castillo de Chapultepec, donde inmediatamente te remontas en la historia de México como una parte de ensueño pasando a través de las épocas que este hermoso lugar a sido mudo testigo.
La tradición del castillo de Chapultepec como residencia de los mandatarios mexicanos se remonta al siglo XIV, cuando el Moctezuma Ilhuicamina manda construir obras hidráulicas en torno a los manantiales del lugar. La cercanía del sitio con el lago permitió el crecimiento de corpulentos ahuehuetes (sabinos), algunos de los cuales perduran hasta hoy. Moctezuma II engrandeció la residencia de recreo de los tlatoani, reserva ecológica y proveeduría de agua potable para Tenochtitlan a través de un notable acueducto.
Después de la Conquista española Hernán Cortés tomó a Chapultepec dentro de sus bienes y sirvió de coto de caza del virrey de Velasco, pero en 1530 pasó a formar propiedad del ayuntamiento como un parque público y se iniciaron obras de reconstrucción del acueducto para dar vida a la naciente capital novohispana.
Durante la gestión de los virreyes Matías y Bernardo de Gálvez se inició el proyecto de construcción de una fortaleza militar, fue suspendido por la Corona desde Madrid pero reiniciado hacia finales del siglo XVIII con los planos del ingeniero Miguel Constanzó siguiendo las líneas neoclásicas. Con ese carácter fue considerado patrimonio nacional por el presidente Guadalupe Victoria, convertida en cuartel de enseñanza militar en 1841.
Durante la invasión Americana (1847) Se atacó el Colegio Militar el día 13 de septiembre, defendido por el batallón de San Patricio y unos cuantos cadetes que han pasado a la historia con el nombre de Niños Héroes.
para unir al Castillo con la Ciudad de México. Época de oro :
Con la restauración de la República, el Castillo se destinó a residencia presidencial durante el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada (Benito Juárez prefirió habitar en Palacio Nacional, como gesto de austeridad).
La época de oro del Castillo fue, sin embargo durante los gobiernos de Porfirio Díaz. El general, que irónicamente liberó a la ciudad de las fuerzas conservadoras del Segundo Imperio, logró establecer en Chapultepec el boato que Maximiliano y Carlota nunca disfrutaron, decorando sus interiores con lujo europeizante.
Los primeros gobernantes posrevolucionarios mantuvieron su rango y protegieron su vida habitando el Castillo. Con la llegada del gobierno de Lázaro Cárdenas la sede presidencial deja la cumbre del cerro en 1939 para establecerse en el cercano Molino del Rey en la zona llamada Los Pinos.


A partir de entonces (1944), se establece el Museo Nacional de Historia que reúne importantes documentos y piezas significativas del desarrollo del país desde la Conquista hasta la Revolución. En el Alcázar se pueden recorrer las habitaciones presidenciales y admirar una vista magnífica de la ciudad de México.









Mausoleo de los Hombres Ilustres





